Qué hay que contar en el precio de un café casero

Para averiguar cuánto cuesta hacerse un café en casa hay que conocer lo que se utiliza en cada preparación. Los granos, la leche y la electricidad son partidas distintas; comprar un paquete no significa consumirlo entero en una sola taza. Por eso conviene calcular el coste de consumo antes de compararlo con el dinero desembolsado en la compra. El ejemplo usa dos precios publicados por una tienda alemana y un consumo eléctrico inventado para mostrar la operación. No pretende representar la cesta española ni ofrecer un precio medio para Europa. Lo útil es sustituir después esas cantidades por las que corresponden a tu cafetera y tus compras.

Partir de precios de compra comprobables

Tomamos como referencia un paquete de 250 g de café en grano dmBio Espresso de Peru por 4,65 € y un litro de leche entera UHT dmBio, con un 3,5 % de grasa, por 1,25 €. Son precios que figuraban en las páginas de dm Alemania el 26 de octubre de 2026. No incluyen necesariamente envíos y no garantizan que ambos artículos estén disponibles en cualquier establecimiento. Sus fichas enlazadas al final permiten comprobar la presentación. Si compras una variedad más cara, leche vegetal o productos con descuento, usa el precio que hayas pagado realmente; no traslades esta cifra a otro país como si fuera una cotización local.

Pesar el café que lleva cada taza

Para la taza elegimos 18 g de granos. Dividir 4,65 € entre 250 g da 0,0186 € por gramo. Multiplicar por la dosis proporciona 18 × 0,0186 = 0,3348 €, aproximadamente 0,33 €. No es una norma sobre cuántos gramos debe llevar un espresso: es la receta ilustrativa elegida. La cantidad real cambia según el molino, el filtro y la intensidad deseada. Pesar el café seco es más preciso que contar cucharadas, cuyo contenido puede variar. Lo que quede en la bolsa conserva su valor y no debe cargarse de nuevo a la siguiente preparación.

Medir la leche antes de espumarla

Con la leche hacemos lo mismo. Suponemos 120 ml de líquido, medidos antes de calentarlo o espumarlo. Como 1.000 ml cuestan 1,25 €, cada mililitro equivale a 0,00125 € y esos 120 ml cuestan 0,15 €. La espuma ocupa más espacio porque incorpora aire; no se debe convertir su volumen aparente en mililitros comprados. Si parte de la leche se derrama o se desecha, registra esa cantidad como desperdicio. Para calcular un café con bebida de avena o leche sin lactosa, cambia tanto el precio de la botella como el volumen servido.

Calcular la electricidad de la preparación

La electricidad se calcula con energía, no con la potencia máxima anunciada. Imaginemos 0,03 kWh por café completo, incluyendo el calentamiento de leche solo si forma parte de esa medición. Al precio también supuesto de 0,30 €/kWh, sale 0,009 €, es decir, 0,9 céntimos. No son ni una lectura verificada de una máquina concreta ni una tarifa real de una comercializadora. Una cafetera de 1.500 W no funciona necesariamente a esa potencia durante todo el ciclo. Para ajustar el cálculo, utiliza un medidor apropiado y el término de energía de tu propia factura. No manipules cables ni aparatos por dentro para medirlos.

Ejemplo completo de coste por taza

La cuenta por taza queda así: 0,3348 € de café + 0,1500 € de leche + 0,0090 € de electricidad = 0,4938 €. Si expresamos el resultado en céntimos redondeados, hablamos de 0,49 € por taza. Todavía faltarían agua, limpieza y amortización del equipo. La tabla reúne los datos empleados en esta estimación. Conviene guardar los decimales hasta el final y redondear solo el importe final: multiplicar costes previamente redondeados por diez cafés puede crear diferencias evitables. Tampoco hay que confundir este precio con el gasto mínimo para comprar paquetes completos en una tienda.

Concepto Cantidad por taza Precio o supuesto Coste por taza
Café en grano 18 g 4,65 € / 250 g 0,3348 €
Leche entera 120 ml 1,25 € / 1 000 ml 0,1500 €
Electricidad (supuesto) 0,03 kWh 0,30 €/kWh (supuesto) 0,0090 €
Total 0,4938 €

Qué cambia con el café solo o menos leche

Si haces café solo con 18 g y mantienes el supuesto de 0,03 kWh, el coste sería 0,3438 €, unos 0,34 €. Con 60 ml de leche en lugar de 120 ml, esa leche cuesta 0,075 €, y el total sube a 0,4188 €, cerca de 0,42 €. Son variantes aritméticas, no mediciones de programas diferentes de la cafetera. Preparar más espuma o calentar otra cantidad podría consumir distinta energía. Si cambias de procedimiento, vuelve a medir o estima con transparencia los kWh; así comparas dos bebidas con criterios equivalentes.

Diez cafés: compra total frente a lo consumido

Considera ahora diez cafés iguales. Utilizarás 180 g de café, valorados en 3,348 €, y 1.200 ml de leche, equivalentes a 1,50 €. La electricidad supuesta suma 0,30 kWh, o 0,09 €. En total se consumen 4,938 €, unos 4,94 €. Sin embargo, para disponer de esa cantidad hay que comprar una bolsa de 250 g por 4,65 € y dos bricks de leche por 2,50 €: 7,15 € de compra, o 7,24 € si sumas la electricidad estimada. Quedan 70 g de café por 1,302 € y 800 ml de leche por 1,00 €. Por eso 7,24 € − 2,302 € = 4,938 €. Solo es una conciliación válida si los sobrantes siguen siendo utilizables.

Otros gastos que conviene separar

El agua, los filtros, las cápsulas, los productos para limpiar, el mantenimiento, el transporte y la vida útil de la máquina pueden modificar el presupuesto. Es preferible consignarlos como conceptos aparte. Si quieres incluir el coste del aparato, reparte el importe sobre una cantidad razonable de usos futuros; no lo sumes entero a una taza. Tampoco tiene sentido comparar directamente el coste doméstico de tres ingredientes con el precio de una cafetería: en el establecimiento se pagan también personal, alquiler y servicio. Para ajustar gastos en casa, los gramos de café y los mililitros de leche suelen ser datos más fáciles de controlar.

Una ficha sencilla para actualizar los importes

Anota la marca, la tienda, la fecha de compra, el tamaño del envase y lo que pagaste. Añade la dosis de café, la leche, los kWh realmente medidos o estimados y el precio de energía correspondiente a tu contrato. Corrige la ficha cuando prepares una taza más grande o cambies de grano. Las páginas del supermercado utilizadas como fuente son una referencia fechada, no un catálogo de precios para todos los países. El asesoramiento alemán sobre ahorro eléctrico enlazado recuerda, además, que algunas máquinas consumen en espera. Para mantener un presupuesto útil, distingue siempre lo gastado en caja de lo que realmente has consumido. Para ampliar el cálculo de electricidad, consulta calcular el coste de electricidad por ración.

Fuentes